La poesía
La poesía
De madrugada, caminando hacia adentro
descalzo, con destino de lluvia,
en una búsqueda oscura,
embriagado en un sopor tibio,
bailando como en naufragio
avanzo, tropiezo y descubro
sentada y de ojos cerrados, la poesía:
un lucero va despertando en su nariz,
como recitando un sueño
mueve dulcemente los labios y sonríe,
entre los nudos de su piel tejida van persiguiéndose versos
y sus manos se elevan como el alba y hacen ondas...
sus dedos van de luz, su pecho cobija el viento,
su cabello de sal se esparce y nacen flores cristalinas,
de su vientre va pariéndose sin llanto la luna,
y como una ola que crece va develando sus ojos
y me mira.
poesía y prosa rafael velásquez stanbury